El pasado 21 de septiembre los usuarios del CRIS y algunos familiares fuimos a visitar los lagos de Anna, un paraje muy bonito también llamado Albufera de Anna.
Tal y como se puede leer en Google, “el lago de la albufera se encuentra a 1 km de distancia del municipio de Anna. Los múltiples nacimientos de agua que hay en sus profundidades posibilitaron asentamientos humanos en este paraje desde el Mesolítico, como demuestran los yacimientos encontrados. Sus aguas se dirigen hacia el pueblo, conformando varios ramales. Uno de ellos discurre por el paraje de L´Assut hasta precipitarse en el Gorgo Gaspar, otros afloran en lavaderos y abrevaderos, mientras que por el casco antiguo de la villa, la Acequia Madre atraviesa la Avda del Pantano y la Plaza de la Alameda, llegando al río.
La laguna está bordeada por pinos y plataneros que permiten disfrutar al visitante de agradables paseos bajo su acogedora sombra. Patos, ocas y garzas anidan en la isla que emerge del centro del lago, mientras en sus profundidades encontramos carpas y barbos.
Hay un parque infantil para los más pequeños, una piscina junto al lago y otra municipal con socorristas, que permanece abierta desde finales de junio hasta el primer fin de semana de septiembre.”
Pasamos un rato entretenido, disfrutamos mucho almorzando a la sombra de los árboles y rodeados de patos, muy cerca del agua del lago.
Más tarde unos fueron a visitar el pueblo y otros a visitar los gorgos;
- En el pueblo se encuentra el Palacio de los Condes de Cervellón y el lavadero.
- Los gorgos son pequeñas pozas resultado de saltos de agua que se han ido formando en torno a la Albufera.
Finalmente fuimos al restaurante a comer donde pudimos elegir de primer plato fideuá o canelones, de segundo albóndigas a la jardinera, pollo al horno o calamares a la romana y varios postres caseros.
Lo que más nos gustó del viaje fue la comida y algunos lugares del pueblo que visitamos, así como el Palacete, el lavadero, los gorgos…Y lo que menos nos gustó fue que hacía mucho calor.

